Tendencias en diseño de botellas de vino para el 2021

Tendencias en diseño de botellas de vino para el 2021

El vino más que un producto, es un trabajo de arte, tanto por su laborioso proceso de fabricación y su exquisito sabor, como también por su trabajo creativo y diseño a la hora de envolver sus botellas. Tanto así que el packaging y el diseño de la etiqueta es un factor clave a la hora de escoger una botella u otra; y los comensales pasean por las estanterías de las vinotecas, como si de galerías de arte se tratara.

El diseño de las botellas de vino, con etiquetas sugerentes, colores capaces de transmitir el olor y sabor de los caldos, imágenes que evoquen a experiencias, etc., serán las que conseguirán llamar la tan anhelada  atención del cliente.

Por eso, a la hora de elaborar el packaging de nuestro elixir debemos prestar especial atención a las etiquetas y las cajas donde presentamos las botellas, así como los diseños creativos sobre el vidrio, de forma que a través de ellos comuniquemos un mensaje que hable de cara a los clientes: la personalidad de nuestros caldos.

Así, lograremos que vino y diseño se conjuguen en una misma palabra para conseguir que los caldos sean algo más que un producto sobre la mesa. La etiqueta, el tapón, el envase final… Todo cuenta.

La importancia del diseño en una botella de vino

El diseño en el sector vinícola aporta:

  • Tal y como explican desde la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM): “entendemos por marca todo signo susceptible de representación gráfica que sirva para distinguir de manera única en el mercado los productos o servicios de una empresa de los de otras.” Es decir, el diseño de nuestra botella es la que representa nuestra marca, en específico, la parte simbólica o logotipo (representación gráfica).
  • Valor al producto y a su marca, ya que brinda elegancia, belleza, creatividad y distinción.
  • Un mejor posicionamiento dentro de su mercado y frente a la competencia.
  • Mayor visibilidad frente al consumidor, ya que el diseño será el encargado de atraer su atención.
  • Una mejor identificación del producto dentro del mercado.
  • Comunicación. El diseño en sí mismo transmitirá un mensaje con información adicional acerca del caldo y de su personalidad.
  • La importancia de las marcas es de suma importancia en el mundo del marketing, ya que cumple dos funciones básicas: por un lado, una función objetiva, al personalizar y diferenciar el vino comercializado de los de la competencia; y, por otro lado, una función subjetiva, constituyendo un elemento válido de promoción y posicionamiento.
  • Nuestra marca constituye uno de los factores determinantes a la hora de elección del vino, ya que ayudan a reducir las asimetrías de información, generando confianza en el consumidor.
  • Por su parte, las etiquetas y contraetiquetas constituyen uno de los elementos más importantes en la diferenciación del vino, ya que, junto con la botella, constituyen auténticos referentes estéticos que pueden ayudar a la bodega a posicionar sus vinos en el mercado, facilitando el efecto de recordación en el cliente.
  • El diseño, sobre todo el de las etiquetas, también es importante al margen del nivel técnico. Esto porque  existe una normativa específica relativa al etiquetado de los productos vitivinícolas que establece el contenido mínimo de las etiquetas.

Finalmente, también podemos citar estudios en materia que apoyan la importancia del diseño dentro del éxito de un vino. Por ejemplo, según un estudio realizado en la Universidad de California por Claire A. Boudreaux and Stephen E. Palmer, en 2007, tras analizar la influencia del diseño de las etiquetas (color, imágenes utilizadas, textos etc.), concluyen que existe una influencia de las mismas sobre la personalidad percibida de la marca y sobre la intención directa de comprar el vino.

Tendencias en diseños de botellas de vino

Los años pasan y con ellos las tendencias, las cuales han sufrido cambios realmente importantes en las últimas décadas. Los expertos comentan: “Hace unos años se potenciaba mucho el territorio y se consumían vinos potentes como los de Rioja, Burdeos, Alsacia o Borgoña. En estos vinos las etiquetas eran muy clásicas y recargadas. La tendencia era apostar por territorios y que cada botella formara parte de él”.

Ahora las cosas son distintas: “Actualmente se trabaja con etiquetas finas, elegantes y muy diferenciadas. Lo que nos encontramos en la actualidad es más una moda que una tendencia de largo recorrido ya que buscamos potenciar una botella concreta, no un territorio en general. Y eso no pasa solo con el diseño, es también una cuestión de elaboración. Hoy en día existen centenares de pequeñas bodegas que buscan su sitio en el mercado y la competencia es extrema”.

Sin embargo, en un mercado con tanta competencia, no todos logran dar la talla. “Hay muchas etiquetas que cuestan de entender, que no expresan nada y no representan ni el carácter de la bodega ni del vino, sino que son guiños del propio diseñador. No forman parte de la cultura del vino sino que parecen más alocadas, al estilo de las etiquetas de las cervezas”. Errores, que según los expertos, no debemos cometer; solo tenemos que fijarnos en lo que se impone como la moda.

En cuestión de diseño, el 2021 se presenta como un año de envases más vanguardistas a través de nuevas formas, y en el que se adelanta que será un año marcado por una creatividad fresca, con un punto insolente; y por un retorno a las raíces.

Por ejemplo, las previsiones apuntan a que el mercado de bebidas Ultra y Súper Premiun siga creciendo en 2021, ya que el consumidor busca, cada vez más, el lujo y las bebidas de calidad como un placer excepcional.

Sin embargo, las tendencias más relevantes serán en cuanto a estilo, mercado y etiqueta; las cuales te presentamos a continuación de la mano de los expertos en serigrafía en vasos, decoración promocional en vidrios y cristales de Serijerez:

1.- Tendencia en estilo: la insolencia

En el 2021, se nos dará una oportunidad para renovar los clásicos, ya que  la clase media se levantará de nuevo e impondrá su estilo a través una creatividad provocadora, fresca e insolente.

Estos consumidores querrán romper el consenso actual utilizando colores monocromo brillantes y patrones tradicionales, que van más allá del sabor del producto; lo que irá a juego con la nueva tendencia de los consumidores que ahora se concentrarán en buscar la ligereza y la provocación para dejar atrás un mercado considerado demasiado rígido y «exclusivo de los expertos».

Así, se terminará apostando por nuevos orígenes, procesos e incluso por el «alcohol free». Eso sí, sin comprometer la calidad del caldo.

2.- Tendencia en el mercado: el origen

Los consumidores conscientes se van a alejar del lado materialista de los productos para buscar un consumo más racional, rescatando las tradiciones de nuestros antepasados.

Dentro de esta tendencia, los colores estrella serán minerales, terrosos o verdes, los cuales tendrán un patrón que recuerde a referencias esenciales como una naturaleza olvidada y vital, o las plantas ancestrales.

Así mismo, esta tendencia irá a acompañada dentro del mundo del vino por historias contadas a través del marketing narrativo. Es decir, cada producto tendrá que tener un anclaje territorial, vinculado al clima y a la zona de origen, el cual se deberá transmitir a través del packaging de la botella.

3. Tendencia en etiquetado: las tres vertientes

Un estudio llevado a cabo por Emmanuelle Rouzet and Gérard Seguin en el año 2004, concluye que en relación al diseño de las etiquetas se distinguen tres corrientes diferenciadas: por un lado las etiquetas tradicionales o de “nobleza”, dentro de las cuales  encontramos vinos que en sus etiquetas apelan a raíces nobles, buscando situarse por encima del resto de vinos comercializados, basándose en el posicionamiento de jerarquías que antiguamente tenían los títulos y símbolos nobiliarios.

Así, estos vinos apelan a la creencia de que el poder de elaborar un buen vino lo da la historia de una familia, su origen noble, su patrimonio de viñedo, etc., por lo que es habitual la utilización de títulos nobiliarios (marqués, conde, etc.), blasones o escudos familiares, junto con imágenes de caserones, palacios, castillos o fortalezas.

Por otro lado se encuentran las etiquetas que remarcan la exclusividad artesanal (y el valor de la naturaleza). En esta corriente, se apela es al valor de la tradición, el cultivo y la elaboración artesanal para resaltar de entre la competencia. Ejemplos de estas, son alusiones  a la viña o a los valles, con imágenes de cepas, plantaciones, colores cálidos, naturales y textos que parecen hechos a mano, por mencionar algunos.

Por último, y cada vez más en auge, se encuentra las etiquetas que buscan la notoriedad y que apelan a la imagen, el diseño y la comunicación. Estas se valen de la utilización de semánticas complicadas, la combinación heterodoxa de diseños y colores, con tecnologías de impresión y serigrafías modernas, aducen un halo de exclusividad, originalidad y autenticidad.

4. Tendencia de diseño: los colores vivos

Después de años apegados a los colores pastel, se comienzan a ver cada vez más a diseñadores actualizando su paleta de referencias e incorporando colores más vivos a la misma.

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