Saber gestionar un negocio es indispensable para que este funcione y tenga éxito. Esto es algo que todos sabemos. Lo que no sabemos es como se gestiona cada tipo de negocio. Cada sector tiene sus propias reglas y la gestión, debe ser acorde a las mimas. Del mismo modo que no se gestiona igual un negocio de autoempleo que, un pequeño comercio o unas oficinas.
En esta ocasión nos queremos centrar en un tipo de negocio muy especifico y concreto: las joyerías. Un negocio de joyería no solo implica contar con las mas bellas piezas, exhibirlas al público y esperar a que alguien las compre. Supone mucho mas y, el esfuerzo, reside en la gestión, la trastienda de todo negocio. Aprender y contar con las habilidades necesarias, es indispensable para hacer que una tienda que acaba de abrir sus puertas, prospere y se mantenga en el mercado. Una gestión adecuada y rentable a largo plazo, implica que la tienda siga un camino ascendente e imparable.
Una buena gestión, implica varios aspectos de los que vamos a tratar en este artículo. La gestión del inventario, las habilidades necesarias para la atención al cliente, las operaciones diarias que hay que llevar a cabo y, por supuesto las estrategias de marketing a adoptar para promocionar el negocio.
Los puntos más importantes que conviene recordar para que la gestión sea buena, son lo relativo al stock, un activo inmejorable que radica en la gestión del inventario. La experiencia es un grado, por lo que hay que adquirirla y saber utilizarla. Además de contar con el personal más apasionado para vender las piezas, combinando un buen marketing digital con el personal. Promover el negocio es esencial para darse a conocer. Y por supuesto, no hay que olvidar la importancia de la seguridad. Por tratarse de una mercancía valiosa, la seguridad debe ser rigurosa.
Lo esencial para una buena gestión
El éxito de un negocio de esta categoría, implica centrarse en algunos procesos de forma repetitiva. Es decir, llevarlos a cabo de forma cíclica y constante. Este tipo de acciones, permiten impulsar el negocio en la dirección correcta. Conocer la mejor manera de operar una joyería, implica saber dominar cinco áreas en particular. Lo que nos han demostrado en la Joyería Lorena a lo largo de sus años de experiencia, dominando todo lo relativo a la gestión. La base de los pilares sobre los que se construye el éxito del negocio, se encuentra en:
- Dominar la mercancía y el inventario. No es importante únicamente lo que se vende, hay que saber venderlo y gestionarlo.
- La satisfacción del cliente, es esencial. Hay que hacer que los que visitan la web, se conviertan en clientes reincidentes.
- Optimizar los procesos diarios y la seguridad, puesto que son el motor de la tienda.
- Cuidar las estrategias de marketing y ventas, para continuar creciendo como empresa.
- Lograr la estabilidad financiera y los KPIS. Es decir, saber gestionar el negocio basándose en los datos.
Lo primero de todo, el inventario. Hay que tener total control sobre este aspecto. El stock de una joyería, se asemeja a un corazón que late, por la vida y, en este caso, por el negocio. Se trata del recurso financiero más importante que va a existir en la tienda. Si se pretende obtener resultados beneficiosos con la gestión de una joyería, lo primero que hay que saber, es administrar el stock como corresponde. Un control deficiente, lleva a un bloqueo del efectivo, una gestión correcta, ayuda a crecer como negocio.
No se trata de comprar mucho, se trata de comprar bien. Clasificar los artículos por tipos o categorías, como anillos con anillos y collares con collares, no es lo mejor. Los expertos, aseguran que hay que pensar un poco más allá, categorizándolos por colecciones, precios, materiales o incluso, proveedores. Con esta estrategia, se permite observar el trabajo previo con mayor claridad.
Tampoco es suficiente contar el inventario y quedarse ahí. Es necesario conocer la tasa de rotación del inventario junto con las métricas más críticas. La tasa total de rotación de inventario, indica con qué frecuencia se vende el stock antiguo y se reemplaza por el nuevo, dentro de un período determinado. La tasa de venta, mide la cantidad de stock que se vende en comparación con lo que solicita el proveedor. Se trata de una herramienta de gran utilidad, a la hora de medir el rendimiento del proveedor y su producto. Otra herramienta útil es el retorno de la inversión en margen bruto (GMROI), con la que se representan las ganancias a partir de los beneficios brutos, por cada euro gastado en inventario. Esto mide el beneficio con bastante precisión.
En el caso de no poder medir estos aspectos como es necesario, se puede recurrir a los sistemas de gestión informáticos, diseñados exclusivamente para el sector de la joyería.
La clave está en el stock
Sin duda, en lo que todos los expertos en gestión de joyerías están de acuerdo, es en la importancia del stock. Gestionar el inventario como es debido, supone todo un reto y, superarlo, el éxito. Para los joyeros, el inventario no es una colección de artículos, conforman el alma de su negocio. Bien gestionado, es un activo dinámico que propicia el flujo de caja. Mal gestionado, se convierte en un pasivo estático, a través del cual se consumen los recursos.
La gestión del inventario de una joyería, hace referencia al seguimiento que hay que realizar de cada pieza que se tiene en stock. Desde su punto de compra o fabricación, hasta el punto de venta. Una buena y eficaz gestión, permite predecir los patrones de compra de los clientes, por lo que se pueden organizar los activos de la joyería y, obtener mayor rentabilidad.
En este aspecto, se trata de comprender al detalle y en el momento, el recorrido que hace caca artículo, su coste, su ubicación y su contribución a los resultados finales. Lo que impacta de forma directa en el retorno de la inversión. Con la implementación de un sistema de inventario eficaz, es posible reponer el inventario de forma equilibrada y sin excesos.
Un sistema de gestión de joyas, resulta indispensable y no opcional. Contar con un sistema sólido, sea mediante una hoja de cálculo o con un programa de gestión especifico, proporciona ventajas. Desde ahorro en los costes, hasta optimización del flujo de caja. Lo que permite transformar operaciones de conjetura en estrategias basadas en datos.
Una de las mayores ventajas que supone una buena gestión del inventario, es que permite predecir las necesidades de reposición, evitando la pérdida de ventas. Cada artículo se contabiliza en el sistema y, cuando se agotan las existencias, es posible saberlo con anticipación.
Cuando se comprende el flujo de inventario, lo que entra y sale de la tienda, así como lo que se mantiene inactivo, es posible comprar sabiendo lo que hay que comprar. Es decir, se dispone de los datos necesarios para comprar las cantidades de artículos adecuadas y necesarias, en función de las ventas realizadas y proyectadas. Un inventario escaso no es buena idea, pero uno excesivo aumenta los costes totales.
A la hora de reducir el stock muerto, conviene realizar un seguimiento de la rotación de inventario. Incluso cuando se tiene espacio, el inventario excesivo, supone correr el riesgo de que queden existencias muertas. Artículos que llevan demasiado tiempo en el stock sin venderse. Cuando una joya pierde su atractivo, su valor disminuye. En este punto, el seguimiento de la tasa de rotación de inventario es de gran utilidad. El coste de los bienes vendidos y el inventario promedio, resulta indispensable a la hora de saber como convertir el inventario en efectivo.
Con menor cantidad de inventario, se mejora el flujo de caja. En lugar de que el capital permanezca inmovilizado por exceso de producto, se pueden impulsar operaciones de venta e invertir en marketing. El flujo de caja libre, permite invertir en las tendencias emergentes, capitalizar oportunidades y ampliar el marketing. Por lo que la implementación de un buen sistema de gestión en general y de inventario en particular, permite liberar efectivo y mejorar la estabilidad financiera.
De manera que, un inventario de joyas debe incluir lo siguiente:
- Inventario básico: accesorios y componentes de joyería, piezas para vender, piezas de muestra.
- Stock especial y auxiliar: stock especializado como diamantes sueltos y gemas; suministros como etiquetas, sobres, bolsas…; productos de embalaje de joyería.
En definitiva, un sistema de inventario es tan bueno como la persona que lo utiliza. Una de las principales razones de que el inventario se lleve mal, es consecuencia del error humano. Por lo que resulta indispensable establecer una serie de protocolos que, sean claros y proporcionen la capacitación adecuada al personal de la tienda. Lo primero que se debe hacer, es definir al responsable del inventario, procesar las devoluciones y realizar las funciones diarias correspondientes. Hay que garantizar que todos lo componentes del equipo o empleados de la tienda, conocen el sistema de inventario y saben como realizar los procedimientos para minimizar los errores, en la entrada de datos. De manera que la gestión de la joyería, conduzca al éxito