Uno ya tiene su edad, hasta el punto de que soy de los que escucho los 40 Classic, y ahora para cada cosa tengo una canción. Cuando tengo que hablar de mi profesión, siempre me viene una a la cabeza, una que seguro que tú también te sabes. Dice así: “Ya nada volverá a ser como antes”. Sí, eso es, la canción de El Canto del Loco.
Pues bien, en este caso es esta canción la que suena para poner banda sonora a mi profesión de delineante. Y a continuación os voy a contar la razón, aunque supongo que sabréis que voy a hablar de los numerosos cambios tecnológicos que ha vivido este sector en los últimos años. Yo que todavía me considero un joven…aunque tenga 45 años, ya os digo que esto ha ido más rápido que nunca.
Os quiero hablar de la Infografía 3D en Proyectos de Obra Pública. Lo haré yo y con el apoyo de la empresa Delineante infografía 3d, que son de los que más se aprende.
Como os decía durante muchos años he trabajado como delineante. Empecé cuando todo se hacía a mano, con regla, escuadra, cartabón y muchas horas de paciencia sobre el tablero. Recuerdo muy bien ese olor del papel vegetal, los lápices bien afilados y los planos llenos de líneas que solo algunos sabíamos interpretar. Si eres de la generación EGB seguro que sabes de lo que estoy hablando.
Mi trabajo consistía en transformar las ideas de ingenieros y arquitectos en dibujos técnicos comprensibles, precisos y útiles para construir. Era una profesión muy artesanal, muy ligada al detalle y al esfuerzo constante. Con el paso del tiempo, mi profesión ha cambiado muchísimo. La llegada del ordenador ya supuso una revolución.
Pasamos del dibujo manual al CAD, qué tiempos con este programa, que si no lo dominabas te tenías que olvidar de conseguir trabajo. En aquella época muchos pensamos (yo entre ellos) que aquello era el mayor cambio que íbamos a vivir. Aprender nuevos programas no fue fácil, pero pronto entendí que la tecnología no venía a sustituirnos, sino a ayudarnos a trabajar mejor y más rápido. Sin embargo, lo que ha ocurrido en los últimos años va mucho más allá de un simple cambio de herramienta.
Así es
Hoy en día, la infografía 3D para obra pública se presenta como una herramienta fundamental en la ejecución de proyectos, y yo lo he vivido en primera persona. La forma de presentar y comunicar las ideas ha cambiado por completo. Ya no se trata solo de planos en dos dimensiones llenos de cotas y secciones, sino de modelos tridimensionales que muestran el proyecto casi como si ya estuviera construido. Esto ha transformado mi manera de trabajar y también la forma en que los demás entienden nuestro trabajo.
La infografía 3D tiene una gran capacidad para ofrecer representaciones visuales precisas y detalladas. Gracias a ella, todos los implicados en un proyecto pueden comprender mucho mejor las complejidades del diseño y de la ejecución.
Esto es tan sencillo de explicar como que donde antes había dudas, ahora hay imágenes claras. Recuerdo que había que explicar durante horas un cruce complicado o una estructura especial, pero ahora basta con girar el modelo en la pantalla y mostrarlo desde distintos ángulos. Es cierto que nos hace menos autónomos, pero también ahorramos tiempo. Es la nueva vida laboral.
Beneficios
Uno de los mayores beneficios de la infografía 3D en la planificación de obra pública es su impacto en la toma de decisiones. Como delineante, ahora participo de forma más activa en las fases iniciales de los proyectos. Al crear modelos tridimensionales, ayudamos a evaluar el diseño y la funcionalidad de las estructuras antes de que se coloque la primera piedra. Esto permite detectar problemas que en un plano tradicional podían pasar desapercibidos.
Es cierto que la capacidad de visualizar el proyecto en un entorno tridimensional me hace contribuir a una mejor comprensión de las dimensiones y del impacto ambiental. En este caso os lo digo porque se pueden ver sombras, volúmenes, alturas y la relación con el paisaje existente.
Otro aspecto clave es la colaboración entre equipos interdisciplinarios. La infografía 3D fomenta que todos los actores implicados aporten sus conocimientos desde el inicio. Ingenieros, urbanistas, especialistas ambientales y técnicos de obra pueden trabajar sobre un mismo modelo, hacer comentarios y proponer mejoras. Como delineante, he pasado de ser un mero dibujante a formar parte activa del proceso creativo y técnico.
En definitiva, he sido testigo de una transformación profunda en mi profesión. De los planos en papel a la infografía 3D, el camino ha sido largo y lleno de retos, pero ya os digo que ha merecido la pena.