¿Por qué traducir una página web y cómo hacerlo correctamente?

¿Por qué traducir una página web y cómo hacerlo correctamente?

Las páginas web son una herramienta para poder ampliar las operaciones de un negocio, ya sea a nivel local, como también a nivel nacional e internacional. Si queremos dar el paso para esto último o si queremos atender a la comunidad de nuestro país que no habla castellano, es fundamental que la página web sea traducida al idioma que consideremos más importante según las necesidades del negocio.

Esto parece algo lógico, el problema es que muchas veces, por desconocimiento, se le da la responsabilidad de traducir a una persona que no tiene el conocimiento necesario para poder contextualizar el vocabulario y darle la verdadera intención. Si se comete ese error, es bastante posible que perdamos clientes.

Teniendo esto en mente, es necesario dejarse asesorar por especialistas que no solo sepan trabajar el idioma, sino que puedan convertir los textos en castellano en información interesante que mantenga el sello comunicacional de la empresa.

¿Por qué traducir una página web?

A nivel general puede haber muchas razones para traducir de forma profesional la página web de nuestro negocio, pues lo importante es que más personas lleguen a nuestros productos o servicios. Sin embargo, hay otras razones muy interesantes que debemos tomar en cuenta:

  • Ayuda con la internacionalización de la marca

Tener una página web en un único idioma hace que se limiten sus opciones de crecimiento. Si bien es cierto que quizá la internacionalización no está entre las metas planteadas a corto plazo, tener la página traducida, puede abrir puertas que pueden ser muy interesantes, tal vez no para la internacionalización como tal, pero sí para conseguir otro tipo de proveedores.

  • Se llega a más personas

Al traducir la página web en más de un idioma el número de clientes que puede llegar a ella aumenta de forma exponencial. Es cierto que con el castellano se puede llegar a gran parte de Latinoamérica y España en su totalidad, pero el número de clientes potenciales si se incluyen otros idiomas aumenta positivamente.

  • Mejora la imagen del negocio

Una página web que trabaja y funciona perfectamente en varios idiomas le da al cliente una sensación de crecimiento latente, ya que parece que opera en diferentes países del mundo. Esto es muy positivo para la imagen de un negocio, pues lo dota de un carácter internacional que hace que los clientes vean mayor profesionalidad y experiencia.

Esto no solo mejora la imagen de la institución, sino también la confianza que los clientes depositan en ella. Si una empresa ha conseguido dar el salto internacional y que empresas de diferentes países confíen en ella, significa que lo ha hecho muy bien y le abre las puertas a nuevas inversiones.

  • Mejora el posicionamiento en internet

Si se quiere estar en las primeras posiciones de Google o de otros buscadores, es necesario que la página web esté traducida, pues es mucho más difícil lograrlo si está configurada en un único idioma. En este caso se puede alcanzar un buen lugar dentro de las búsquedas del país, pero no se tendrá demasiada repercusión fuera de él. Al sumar un segundo idioma en la página web, la posición dentro del principal buscador subirá de forma internacional y no solo en el país desde donde opera.

¿La traducción automática es suficiente?

La verdad es que no. Poco antes hablamos de la importancia de contextualizar los textos y de darles sentidos, en cuanto a lo que nuestros amigos de La Vila Traducciones nos indicaron que el problema no es que los traductores automáticos no hagan un buen trabajo, sino que al traducir todo de forma literal, se pierde mucho del contenido que se está queriendo comunicar.

Las lenguas están vivas, ellas se adaptan, evolucionan y varían según el contexto y el lugar. Teniendo esto en cuenta, resulta comprensible que un software no pueda transmitir a la perfección un idioma como lo hace un ser humano que puede darle un carácter más personal y fácilmente comprensible. Crear una marca implica crear una fidelización, un movimiento y ganarse la confianza de los clientes, y la traducción tiene que demostrar lo mismo en todos los idiomas en los que se trabaje.

En este aspecto, la cultura es esencial. Un traductor automático puede traducir palabras, no culturas. Como la cultura influye en la lengua y viceversa, y esta última evoluciona sin parar, surgen constantemente palabras de argot y neologismos, y los traductores automáticos a menudo no son capaces de detectar estas palabras.

Los traductores automáticos pueden salvarnos el pellejo ante situaciones puntuales y de respuesta inmediata. Pero, si se utilizan para dar información, mucha de ella se pierde. Un ejemplo que es muy divertido, pero que le quita profesionalidad a la empresa, son las traducciones de los menús de restaurantes. Si bien podemos encontrar cosas que dan muchísima risa y podemos pasar un buen rato gracias a ellas, también hace ver que al local no le interesa comunicarse con los clientes que hablen en otro idioma, y en muchos casos pueden sentirse ofendidos.

¿Cómo se traduce una página web?

A diferencia de lo que ocurre en otros tipos de traducción en los que simplemente hay que traducir un texto de corrido, en la traducción de páginas web y en la traducción audiovisual como películas, series de televisión, videojuegos, entran en juego otras cuestiones que resulta imprescindible tener en cuenta, y que tienen que ver con lo que mencionamos antes de darle un sentido cultural en otro idioma, a un texto que fue pensado para funcionar en castellano

Un traductor especializado en traducción web debe saber transmitir a la perfección el mensaje de la marca, adaptándolo al cliente receptor y al mercado objetivo. Además, sabrá cómo adaptar el texto de la página web al idioma de llegada de forma que ayude a un mejor posicionamiento en la web, mediante el uso de la semántica apropiada y palabras clave, entre otros.

Por último, el traductor tendrá en cuenta que se trata de una traducción subordinada, que debe adaptarse a un espacio limitado y que se integra dentro de un código de programación; por lo que la traducción podrá adaptarse a la página web sin que surjan conflictos.

Por lo general los pasos para traducir una página web son:

  • El cliente proporciona el texto que quiere traducir en un documento de Word. Esta es la manera más simple, pero el texto traducido deberá incorporarse manualmente a la página web.
  • Si la página web ha sido creada usando un gestor de contenidos, es posible exportar los textos traducibles en formato CSV, XML, XLS, PO, MO o XLIFF, lo que permitirá al traductor utilizar herramientas de traducción para traducir dichos textos y luego entregarlos en el mismo formato del archivo original. De esta forma, tan sólo será necesario importar el archivo traducido a la plataforma.
  • Si la página web está en otros formatos, como el HTML, también existe la posibilidad de enviar los archivos fuente originales. El traductor traducirá el texto sin modificar el código web y entregará los archivos al cliente en el mismo formato para que puedan ser integrados directamente a la página web.

¿Cuáles son las consecuencias de una mala traducción en una página web?

Así como mencionamos antes cuales son las razones para hacer una buena traducción al contenido de una página web, debemos saber que hay consecuencias que deberemos asumir por una mala traducción, algunas de ellas son:

  • Disminuye las ventas: Si la traducción en el nombre o descripción de un producto resulta incomprensible por cualquier motivo, el cliente no se animará a comprarlo, pues nada le asegura que el producto sea como esperaba.
  • Se pierden usuarios de forma inmediata: Esto va de la mano con el punto anterior, si el cliente no puede entender correctamente los textos de la web, la abandonará nada más entrar, lo que dará lugar a que el tráfico en la web disminuya.
  • Da la sensación de una mala atención al cliente: No hay trato humano ni atención personalizada.
  • Penalizan el SEO: El posicionamiento de la página web en los motores de búsqueda se verá afectado de forma negativa, ya que los algoritmos han evolucionado y han pasado de detectar simples palabras clave a detectar estructuras semánticas completas. Lo que significa que una mala traducción, con una semántica deficiente, resultará en un posicionamiento mucho más bajo en los motores.
  • Generan desconfianza: ya que podría tratarse perfectamente de una estafa.

Es evidente que en este momento en el que la gran mayoría de las tareas diarias se realizan por internet, es una necesidad que un negocio esté enfocado en crecer digitalmente y las páginas web, junto a las redes sociales son la mejor manera de crecer y de tener un trato constante con sus clientes y aliados.

Pero debemos tomar en cuenta que es precisamente el uso de las tecnologías lo que nos hace llegar a más y más personas, dentro y fuera de nuestras fronteras, aún cuando ese no fuera el plan inicial. Por eso es muy importante tomar en cuenta las traducciones de nuestro contenido para poder atender de forma correcta a los potenciales clientes que no hablan nuestro idioma.

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